de pronto soy absulutamente pendejo y feliz
y aveces me deprimo por nuestra condición humanoide
simples mortales que alcanzar a mirar
apenas
cinco mil millones de años atrás
e imagina cómo
de la nada que era una nada completamente incomprensible
todo esto se desató
hasta llegar a donde estamos
frente a una computadora que es nuestro semejante más amable
y entonces caigo terriblemente olvidado de mi mayúscula impronta de lo que verdaderamente me hace terrible e inmanifiestantemente feliz
y me pongo lamentable y filósofo
a menos que cambie de canción en el winamp
y todo se hace absolutamente rosa y violeta
y una flor me habla del rocío que le nace
cuando un rayo de sol hiende su carne
lo cual es evidentemente
un atajo a la verticalidad que todo horizonte pide
y visceversa