Plof

La única acción digna es llegar a otro lado

Aquí sólo hay datos y misterio

Y las palabras ayudan y te pierden

Y son la única medida del tiempo

Mis zapatos mi lengua son de lluvia

Mis manos agujeros

Todo esto es lo más singular de la miseria

Las estrellas están mordidas

Hay meteoros esperando chocar con su destino

Y el desierto ha sido derrotado

Tarareo canciones de silencio

Tengo mucho por barrer y acomodar

Me falta domesticar a varias piedras

Y ordeñar al misterio

Oscura está la luz

El silencio y el ruido ensordecen por igual

Y aquí es acullá

Esta subjetividad del canto

Donde las palabras son un cuajo miserable

En las llaves de un retrógrado mar

Que dialoga de su química eviterna

De su largo tiempo circular

Que hace alucinar a sus andantes

Soy en esencia un vacío

con miles de átomos enamorados de este vacío que soy
Soy lo minúsculo
Lo gigantesco
Lo mínimo indispensable
Y por mí hablan los ácaros y los bichos en que soy multiplicado
Tengo todos los colores dispersados
Soy enorme
Pero invisible
Y solo por capricho de lo posible
Aparezco
Estoy hecho de lo disperso
Y soy fuente de murmullos
Comunico lo básico
Un bostezo sideral
Un planeta triste y lejano
—Donde habitan seres de fuego
Que derriten los glaciares que se derrumban enamorados del océano
Con deseos de contemplar la piel de las ballenas el plancton y el manglar—
Soy la historia mínima de un recuerdo
Que cabe en insignificantes centímetros
Un humano que tiene y pide
Piedad para lo invisible
Me sostengo del tiempo
Me afierro a lo infinitesimal
Me hago pequeño para no terminar de ver el universo
Soy el trayecto de la luz sobre una loseta
Una minúscula o mayúscula o mayéutica palabra
Con alas de una mosca que se para en el tierno pastel
Recién hecho por Dios
Me lavo las patas y veo con mil ojos el deleite de planeta en el que vivo
Pero soy un gigante y no me alcanza
Este planeta para tenderme a dormir para siempre
Los mares todos no me quitan la sed
Ni el agua del orbe me basta para una ducha perfecta
Sumo cercanías con los invertebrados
Y efímero me sé como el polvo
En el que se convertirán mis semejantes
A los que amo desconsoladamente
Den por hecho
De verme en todos los paisajes de este mundo
Allí he vivido incansables vidas
Allí ha estado mi reino
Y esa soledad que transmiten
Es de la ausencia de mí