Ya llegué

Que ese lado

Con toda la libertad de pluralismos

Con la deliberada prolijidad hacia la buena ventura

me dé la bienvenida

que me indique

qué puedo hacer

Con la majestuosa celebridad de lo que es entre todos los que estamos

Todo lo que puede ser que sea en ese espacio

Lo que la naturaleza de la felicidad determine

O trasmita

O sencillamente sea la gracia del movimiento de los árboles

O las remotas voluntades de los vientos.

que la ventana hacia un cuadro quede abierta

por si es necesario entrar

Para quitarse los zapatos

si es posible

Pero que eso no sea el fin del crepúsculo ni el amanecer ni el ocaso ni el alfa que no sea un fin y un comienzo

que no sea nada

O quizá apenas un salirse del cuadro

Porque la verdad del mundo está en los estanques pacíficos de agua fría

En los ojos llenos de montañas, planicies y carreteras a un rumbo

que ha de ser en cuanto lleguemos

Entonces esta es apenas la última

parte para que en verdad

De verdad y por un rato

Entre a la dimensión donde lo que es

Y ya no es

Pero voy a tomar un atajo