Callé cuando debí contar desde siempre
Que esto se puede repetir con ciertas pausas en las palabras
Como en una subida a la montaña rusa nomás de subida
Porque la bajada es otro cantar
Es así como uno va sabiendo
Uno va encontrando el camino hacia las bestias
Hacia las praderas de raros plantíos

Porque de pronto amanece muy claro
El día irradia claridades sorprendentes
Enormes y bellas ceremonias de la carne encapsulando sagradas almas
El rutinario placer

Uno va sabiendo cómo masca la iguana
Cómo desde la mañana ensaya sus mascadas
Cómo medita en la mascada pendular de los días
Y el rito se va haciendo exacto al tiempo
A veces de una manera demasiado lenta
Otras con verdadero furor por lo hondo
Casi siempre heridos del placer de no estar
En otra parte donde hay lo contrario
Y viceversa