Hágase alguien hondo
Haga alguien una palabra prieta negruzca
pura
Haga alguien el mundo de otra fórmula
Con menos acres más colores
Que mirar sea una vívida manifestación de Diosa
Cuando camina desnuda
Y tiene un nombre un poco obtuso
Un poco calientito
Como de humedades definidas

Que alguien haga algo verdaderamente inobjetable
Que la lluvia nutra y no aguade
Que sea para crecer y no hundirse como raíz enamorada del centro del mundo
No un árbol cuya lujuria es directamente proporcional a su copa
Que su deseo de luz no sea idéntico a la sombra
a menos
Que de ella pueda beberse un rayo de perfeccionista luz abismada

Hace falta realmente que alguien lo haga
Que comience ya
Sin ambages
Que sin miramientos de simpleza
Sin pudor de sí mismo
Diga el mantra del tiempo
del río que mana nada
Ajá y un día de esos
me convierto en ciudadano bien portado
que viaja en autobús a su destino
y hace tanta calor que pareciera cuerdo preguntarse
si realmente vale la pena viajar
si tanto ajetreo y sol son necesarios
para llegar a la hermosa y fresca alberca de tus ojos
a unas palabras húmedas del manantial rosavioláceo de tu boca
miradas para beber bajo una luz satisfecha
y escuchar entonces los sonidos de una repetitiva felicidad
que se hace triste a los tres segundos pero no se extingue
sino que es como una pequeña planta en algún lugar del mundo
un volver a imaginar que voy a verte
que tú me dices bienvenido
y yo veo cómo se hace el milagro
cómo te transfiguras en ti misma
y alguien
lo canta desde lejos
desde antes de que haya sido
desde que uno vio en el otro que el otro veía el uno en el otro
Es sabido que la vida está en las profundidades de nuestro cuerpo
Y de los otros de cuyas ondulaciones somos
Sus olores a cuerpos vivos de emanaciones ondulatorias transparentes
Con auras ígneas que incendian e iluminan los senderos de frescas montañas
De agua de río bañadas
Bajo o sobre el bautizo de nuestros líquidos y los del mundo
Los del agua hecha agua y piedras deliciosas
Santuarios de piadosos laberintos
cuya salida no logramos encontrar

Y ahí dormimos y comemos y somos
Callé cuando debí contar desde siempre
Que esto se puede repetir con ciertas pausas en las palabras
Como en una subida a la montaña rusa nomás de subida
Porque la bajada es otro cantar
Es así como uno va sabiendo
Uno va encontrando el camino hacia las bestias
Hacia las praderas de raros plantíos

Porque de pronto amanece muy claro
El día irradia claridades sorprendentes
Enormes y bellas ceremonias de la carne encapsulando sagradas almas
El rutinario placer

Uno va sabiendo cómo masca la iguana
Cómo desde la mañana ensaya sus mascadas
Cómo medita en la mascada pendular de los días
Y el rito se va haciendo exacto al tiempo
A veces de una manera demasiado lenta
Otras con verdadero furor por lo hondo
Casi siempre heridos del placer de no estar
En otra parte donde hay lo contrario
Y viceversa

Crudo


Una mañana no me contuve y fui a vomitar al patio tonelada y media de pus perfecta
verde y olorosa a veneno de dulces mariposas
salidas de las montañas

Creí que iba a morir o cuando menos pensé
que ya no sería el mismo otra vez
sino un remedo de relámpago enamorado de las copas de los árboles
del incendio de ese beso como una luz hecha de tierra y agua
un claro sabor a manantial de pis y estiércol de mar borracho
destilado de atardeceres pálidos
ventilado de aires prememoriales

y creo que todo eso

ahora se ha de estar secando en el patio
junto a las macetas las plantas y el perro